Hay esquinas en Cuernavaca que parecen inmunes al paso de las décadas y conservan intacta la nostalgia de nuestros primeros años. Volver a caminar por ellos es como abrir un álbum de fotos antiguo donde cada rincón guarda una risa o un paseo familiar.
Entre la sombra de los grandes árboles
Recuerdo con mucha claridad las tardes en las que caminaba de la mano de mis abuelos bajo la fronda fresca de los amates viejos. El sonido del agua cayendo en las fuentes de cantera sigue siendo exactamente el mismo que escuchaba cuando era niña.
La belleza de los detalles cotidianos
Lo fascinante de redescubrir estos espacios hoy en día es notar cosas que antes pasaba por alto. El tono brillante de la cantera húmeda, la brisa constante entre las hojas y la calidez de la gente conversando tranquilamente son detalles que atesoro con especial gratitud.
Guardar el pasado en la bitácora
Escribir sobre estos lugares en LetyLoop es mi manera de rendir homenaje a la ciudad que me vio crecer. Mantener vivos estos recuerdos nos ayuda a valorar el presente y cuidar lo que hace única a nuestra comunidad.
